No hay nada más irresistible que un agua de fresa cremosa y fresca para acompañar tus comidas o vencer el calor. Esta versión, inspirada en las famosas aguas frescas mexicanas, logra el equilibrio perfecto entre la acidez de la fruta natural y una textura aterciopelada gracias al toque de leche evaporada. Es una receta económica, rendidora y tan deliciosa que te recordará a un postre líquido. ¡Prepárala en menos de 10 minutos!
- Limpiar

Retira las hojas de cada una de las fresas previamente desinfectadas y congeladas, córtalas en trozos.
Si no tienes fresas congeladas, puedes agregar las fresas y cubos de hielo. - Licuar

Licúa todos los ingredientes y añade poco a poco agua según desees una consistencia más o menos espesa.
- Servir

Sirve y disfruta de esta agua de fresa cremosa y refrescante. Puedes decorar con una fresa y menta. Rinde aproximadamente 2 litros.









