Disfruta de unas irresistibles paletas de hielo de sandía caseras, diseñadas especialmente para darte un respiro en los días calurosos sin resultar empalagosas. Su textura es sumamente ligera, traslúcida y cristalina, destacando el sabor frutal, fresco y totalmente natural de la sandía con un toque sutil de limón. Prepararlas en casa para rendir 700 ml es muy rápido, económico y perfecto para consentir a toda la familia de forma saludable.
- Cortar sandía
Coloca la pulpa de sandía en cubos dentro del vaso de la licuadora. Asegúrate de retirar cualquier semilla visible para que la textura final de tus paletas sea completamente tersa. (Si es sandía sugar baby puedes dejar las semillas)
- Integra
Añade el azúcar y el jugo de limón fresco. El limón es clave para realzar el sabor de la fruta sin añadir dulzor excesivo.
- Licúa
Licúa a velocidad media durante 45 segundos hasta que obtengas un líquido completamente integrado. Evita licuar en exceso para no incorporar demasiado aire y garantizar una consistencia firme al congelar.
- Prueba la mezcla
Al estar fría o a temperatura ambiente, debe sentirse ligeramente menos dulce de lo habitual, ya que el frío del congelador adormece ligeramente las papilas gustativas.
- Vacía
Vierte el líquido resultante en tus moldes para paletas hasta completar el total de su capacidad, dejando medio centímetro libre en la parte superior para la expansión del hielo.
- Prepara
Inserta los palitos de madera en el centro y lleva al congelador de manera nivelada durante al menos 4 horas, o de preferencia toda la noche, hasta que alcancen una solidez completa.
- Desmolda y sirve
Para desmoldar fácilmente, sumerge la base de los moldes en agua a temperatura ambiente durante 5 a 8 segundos, tira con suavidad del palito y disfruta de inmediato.








