Descubre cómo hacer rajas con crema y elote, un clásico reconfortante de la gastronomía mexicana que combina la textura suave de los chiles poblanos asados con la dulzura natural de los granos de maíz tierno. Envueltas en una salsa sedosa y tersa, estas rajas ofrecen un equilibrio perfecto de sabores ahumados y cremosos. Es el acompañamiento ideal o plato fuerte irresistible que conquistará cualquier mesa casera con su autenticidad.
- Asa los chiles
Coloca los chiles poblanos directamente sobre la flama de la estufa o en un comal a fuego alto, volteándolos constantemente con unas pinzas hasta que la piel quede completamente negra y ampollada por todos lados (aproximadamente 5 a 7 minutos).
- Sudado y limpieza
Mete los chiles asados inmediatamente dentro de una bolsa de plástico limpia y ciérrala bien. Déjalos reposar durante 10 minutos para que el vapor facilite el pelado. Pasado el tiempo, retira la piel quemada bajo un chorro fino de agua fría, ábrelos para quitarles las venas y las semillas, y córtalos en tiras (rajas) uniformes. Reserva.
- Sofríe la cebolla
Calienta la mantequilla en una sartén amplia o cazuela a fuego medio. Añade la cebolla en julianas y el ajo picado, cocinando durante 3 ó 4 minutos hasta que la cebolla esté transparente y suave, sin llegar a dorarse en exceso.
- Integra el elote
Agrega los granos de elote a la sartén junto con la cebolla. Saltea todo en conjunto durante 5 minutos para que el elote libere sus azúcares naturales y adquiera un ligero tono dorado.
- Incorpora las rajas
Añade las tiras de chile poblano previamente cortadas a la mezcla de elote y cebolla. Revuelve suavemente con una cuchara de madera durante 2 ó 3 minutos para que los sabores comiencen a fusionarse.
- Añade la crema
Reduce el fuego al mínimo. Vierte la taza de crema ácida y la leche. Mezcla de forma envolvente hasta que la crema se caliente de manera uniforme, logrando una consistencia tersa y ligeramente espesa (evita que hierva fuertemente para que la crema no se corte).
- Finaliza con queso
Esparce el queso fresco desmoronado (o el queso manchego) por toda la superficie. Tapa la sartén por 2 minutos hasta que el queso se funda ligeramente y la salsa adquiera una textura perfectamente cremosa. Rectifica el punto de sal y pimienta al gusto. Retira del fuego y sirve caliente acompañado de tortillas de maíz.








