Disfruta de una irresistible receta de milanesa a la mexicana, un platillo estrella que combina una jugosa pechuga de pollo empanizada y crujiente cubierta con una vibrante salsa de jitomate, cebolla, chile y queso fundido. Su contraste de texturas y su explosión de sabores tradicionales te encantarán desde el primer bocado. Prepararla en casa es muy sencillo, rápido y perfecto para consentir a todos en la comida.
- Salpimentar
Salpimenta al gusto las milanesas de pollo por ambos lados. Coloca la harina de trigo, los 2 huevos batidos y el pan molido en tres platos hondos separados para armar tu estación de empanizado.
- Empanizar
Pasa cada milanesa primero por la harina de trigo sacudiendo el exceso, luego sumérgela en el huevo batido asegurándote de cubrirla bien, y finalmente revuélcala en el pan molido presionando suavemente con las manos para que se adhiera una capa uniforme y crujiente.
- Freír
Calienta la taza de aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto. Fríe cada milanesa durante 3 a 4 minutos por lado hasta que adquieran un tono dorado uniforme y crujiente. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa; resérvalas calientes.
- Sofríe
En una sartén aparte, calienta la cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla picada y las rodajas de chile durante 2 minutos hasta que la cebolla luzca translúcida.
- Sazona
Incorpora los jitomates picados a la sartén con la cebolla y el chile; sazona con una pizca de sal y cocina a fuego medio por 4 minutos hasta obtener una salsa jugosa y espesa de estilo mexicano.
- Fundir el queso
Coloca las milanesas crujientes en una charola para horno o en una sartén amplia a fuego bajo. Baña cada una con la salsa de jitomate caliente y cúbrelas generosamente con la taza de queso manchego rallado. Tapa la sartén o lleva al horno precalentado a 200 °C durante 3 a 5 minutos hasta que el queso se funda por completo. Sirve inmediatamente y disfruta.









